jueves, 30 de enero de 2014

Año del Caballo, un año para tomar decisiones valientes



Acaban los ciclos malos. El Caballo llega con energía, fuerza y mucha vitalidad. El calendario lunar chino nos da un respiro para este 2014. Es un buen año para todo el mundo, repleto de aventuras y sorpresas. Una época para progresar y dejar atrás los problemas del pasado.

Demasiado optimista, pues sigue leyendo: nuestros proyectos verán la luz, con rapidez y eficacia. Es tiempo para dejar volar nuestra imaginación, escuchar lo que nos dicen nuestros sentidos y dejarnos guiar por nuestra intuición. 

El Caballo, Ma (马) en chino, ocupa el séptimo lugar en el Calendario Lunar. Su elemento fijo es el fuego y su tronco positivo.

El calendario lunar chino es uno de los documentos más antiguos de la historia, ya que se remonta al año 2637 antes de Cristo, cuando el Emperador Amarillo (Huang Di), uno de los personajes más importantes de la mitología china, introdujo el primer ciclo de este zodíaco en el año 61 de su reinado.

Un ciclo completo abarca 60 años y está compuesto por cinco ciclos simples de 12 años cada uno. A cada uno de los 12 años se le asignó un animal cuando Dios convocó a todos los animales del reino para despedirse de ellos antes de abandonar la Tierra. Tan sólo 12 animales acudieron a despedirle y él, como premio, dio el nombre de cada uno de ellos a los distintos años del calendario, siguiendo el orden de su llegada. El Caballo llegó en séptimo lugar.

Nota importante: los nacidos en el Año del Caballo deberán atarse un lazo o cordón rojo en la cintura o en la muñeca y no quitárselo hasta la víspera del año siguiente. Dicen que trae buena suerte. Y no cuesta nada: el lazo debe ser regalado.


viernes, 17 de enero de 2014

Isla de Heron: el paraíso soñado sobre la Gran Barrera de Coral



Diminuta y ecológica, la isla de Heron, en plena barrera australiana, es un mundo de biodiversidad: aquí es posible encontrar más del 70% de los peces que nadan en las aguas de la Gran Barrera de Coral.

La isla está completamente alejada de los circuitos turísticos. No se ve perturbada por el bullicio de los viajeros de un solo día, si acaso por los huéspedes que se alojan en el único resort que existe en toda la isla. Un resort ecológicamente sostenible, libre de televisores y teléfonos móviles. Un lugar mágico para contemplar las estrellas, realizar paseos de naturaleza o contemplar bellos atardeceres.

Y, por supuesto, un lugar perfecto, (quizás el mejor de todos ellos), para descubrir la  maravilla natural de Australia, la Gran Barrera de Coral. La isla está rodeada de arrecifes y es una meca para los submarinistas profesionales y los aficionados al buceo. Un paraíso natural donde perderse en sus playas de arena blanquísima, nadar en sus aguas color turquesa “aquamarina” y dejarse seducir por su belleza espectacular.

Heron está situada a unos 90 kilómetros de las costas australianas, frente a la localidad de Glastone, con vuelos diarios a las principales ciudades australianas. El acceso hasta la isla se hace desde Gladstone,  en barco, helicóptero o hidroavión.